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Simón Elías
foto:simonelias.com |
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SIMON ELIAS : "Intento que las montañas me dejen dormir tranquilamente para al día siguiente poder escalarlas descansado"
Desde España, el destacado alpinista Riojano, Simón Elías, nos concede una entrevista para contarnos aspectos de su vida como escaldor y guía de montaña en todo el mundo.
Ganador del piolet de oro, máxima distinción del alpinismo Español, en 1995 por la apertura de una nueva vía en el Meru central y el ascenso del espolón sureste del Shivling, es además galardonado con el premio Petzl por la ascensión en la cara oeste del cerro torre en Patagonia, donde "sobrevivieron", tras un peligroso descenso, 25 días en una cueva de hielo mientras esperaban el buen tiempo para subir a la cumbre, la que por cierto consiguieron hollar.
Su trayectoria le ha llevado a las cordilleras más importantes del planeta, incluyendo la cordillera blanca, donde junto a su compañero de cordada, realizan, entre otros ascensos notables, la vía Bouchard al Chacraraju oeste en 23 horas de "paliza", como el mismo lo califica.
Técnica y "humanamente" que es lo más difícil que has vivido en las montañas? Técnicamente el alejamiento, estar lejos de un lugar civilizado cambia mucho la percepción de una escalada, los grados ya no importan tanto y la dificultad se relativiza, hay que subir y eso es lo que cuenta. Subir como una manera más de regresar, subir, porque subiendo luego puedes volver a casa. En el lado humano el compromiso es algo irrenunciable, una cordada es algo más que dos tipos atados a la misma cuerda. Dice Homero en la Iliada que sólo a los más bravos guerreros les estaba permitido dormir juntos pues así forjaban lazos que en el fulgor de la batalla no distenderían. Cuando Iosu Merino y yo pasamos en 1997, 25 días en una cueva de hielo en la cara oeste del cerro Torre, nos comprometimos el uno con el otro, superamos las dificultades humanas, sin acostarnos nos hicimos novios y luego el Torre fue lo menos duro del viaje.
Sabemos que has visitado el Perú. Que concepto tienes de las montañas en cordillera blanca y cuales fueron tus objetivos alcanzados, además de los picos que visitaron.
Estuve en la Cordillera Blanca en 1997 escalando con Luis Angel Rojo "Gorri" y con otros compañeros de La Rioja y Álava. Fue un viaje muy divertido, llevamos 25 litros de vino de Rioja. Escalé el Alpamayo en solitario por la Ferrari y luego con "Gorri" hicimos la ruta Bouchard de la Sur del Chacraraju Oeste en 23 horas, un palizón. Luego hicimos la ruta Inglesa de la Sur de la Pirámide de Garcilaso. Fue una bonita experiencia y me gustaría volver a escalar allí y a bailar en el Tambo.
Un aspecto muy importante es la conservación de los espacios naturales en todo el mundo, incluyendo por supuesto las montañas. De que manera un montañero proporciona su ayuda para cuidar precisamente el espacio donde se desenvuelve.
Un alpinista presta toda su ayuda cuando es coherente con el medio y no comete atrocidades. Cuando nos llevamos la basura, cuando no abandonamos cuerdas fijas, cuando disfrutamos la montaña como es y la dejamos igual es la mejor manera de ayudar.
Donde y cuando te inicias escalando y como has visto la evolución del material para montaña desde entonces. Crees que influye mucho en el éxito actual de ascensiones "extremas" o vale más la técnica personal de un alpinista.
Siempre he vivido en la montaña, de hecho pasé mi infancia en el punto habitado más alto de la provincia de La Rioja y a los 16 años comencé a escalar en las rocas cercanas a mi casa, luego paredes más largas, Pirineos. Las ascensiones extremas en la que se juega todo a una sola carta me parecen de una heroicidad espectacular pero creo que en algunas ocasiones tienen poco que ver con el alpinismo. Cuando el estilo es puramente kamikace, es algo que se podría hacer en cualquier otro medio pues quien lo hace sólo busca el filo de la navaja, los alpinistas lo que buscamos es sobrevivir.
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